La clave no está en seguir dietas, sino en adoptar un estilo de alimentación flexible, saludable y sostenible. Aquí algunas estrategias clave:
Prioriza la calidad de los alimentos
No se trata solo de cuánto comes, sino de qué comes. Opta por alimentos ricos en nutrientes y saciantes:
- Proteínas de calidad
(huevos, pollo, pescado, legumbres, lácteos fermentados)
- Grasas saludables
(aguacate, frutos secos, aceite de oliva, semillas)
- Carbohidratos complejos
(frutas, verduras, tubérculos, cereales integrales)
Aprende a estructurar tus comidas
Organizar las comidas de forma equilibrada evita picos de hambre y optimiza el metabolismo para que sea más eficiente a la hora de perder grasa. En lugar de contar calorías, usa métodos visuales, como
El Método de los 3 platos, que te enseña a distribuir los alimentos sin restricciones absurdas. ¿Te gusta la patata , el pan, el arroz o la pasta? Con
El Método de los 3 platos sabrás cómo incluirlos en tu día a día a la vez que quedas saciado y pierdes grasa.
Muévete más
No necesitas entrenamientos extremos, pero sí incluir movimiento en tu día: caminar, subir escaleras, entrenar fuerza y encontrar una actividad física que disfrutes. En muchas ocasiones la actividad física suele dejarse de un lado porque es lógico que, al seguir una dieta, uno se encuentre más cansado y fatigado. Si no aporta suficiente energía a su cuerpo, es lógico que no encuentre esa “motivación” para salir a dar un paseo, apuntarse al gimnasio o coger la bici estática. Sin embargo, si no te limitas ningún alimento y tu dieta es variada, la situación cambia.
Olvida la mentalidad de "todo o nada"
No se trata de ser "perfecto" con la alimentación, sino de encontrar un equilibrio. Una comida fuera de plan no arruina tu progreso si tus hábitos generales son buenos. Lo mismo sucede con el ejercicio. Si un día, dos o tres, decides tomártelo de descanso y estar viendo series en el sofá, tampoco pasa nada si saber retomar el hábito. La flexibilidad forma parte de un estilo de vida saludable. Si un día te apetece una pizza, una porción de tarta o cenar un plato de pasta con tomate sin atender a cantidades, disfrútalo. No es el fin del mundo. Probablemente tengas mucha más energía al día siguiente y puedas dar más de ti.