Cada año, después de Semana Santa, muchas personas buscan la mejor manera de perder peso antes del verano. La llamada
"operación bikini"
se convierte en el objetivo principal de quienes quieren verse mejor en la playa o la piscina.
Sin embargo, la mayoría sigue cometiendo los mismos errores: dietas demasiado restrictivas, planes de ejercicio extremos, expectativas no reales y cambios poco sostenibles que terminan en abandono, efecto rebote y una mala relación con la comida.
En este artículo descubrirás cómo perder grasa sin hacer dieta,
aplicando un método sencillo, realista y efectivo que se adapta a ti y no al contrario.
¿Por qué las dietas no funcionan a largo plazo?
Las
dietas, independientemente del nombre (ayuno intermitente, dieta keto o cetogénica, lowcarb, dieta de la piña, dieta con sustitutivos, etc.) se caracterizan por una o varios aspectos que tienen en común:
- Restricción calórica:
no hay secreto. Cuando una dieta es "efectiva" tiene que haber un déficit calórico. Sin embargo, muchas de ellas se caracterizan por un aporte calórico muy bajo, innecesario, y difícil de mantener en el tiempo.
- Eliminación de ciertos grupos de alimentos:
la gran mayoría se rige por una serie de normas que, básicamente, limitan algunos alimentos. Por ejemplo, los carbohidratos en la low-carb y en la dieta cetogénica. Además, aquellas dietas monótonas y restrictivas suelen incluso tener un listado de alimentos "prohibidos". Lo que despierta aún más el interés por su consumo, favoreciendo una pérdida del control cuando se tienen por delante, lo que aumenta una mala relación con la comida. De nuevo, impidiendo la creación de hábitos y la adherencia.
- Sensación de hambre constante:
especialmente cuando se hacen ayunos que no están adaptados al estilo de vida y costumbres de la persona. Del mismo modo, cuando la dieta es muy pobre en calorías. Especialmente aquellas que pautan comer cada 2 horas, con la creencia de que, a mayor ingestas, más activo es el metabolismo y más calorías se gasta. Normalmente quienes siguen este tipo de dietas, están constantemente con sensación de hambre porque no terminan de saciarse.
- Falta de flexibilidad: de cara al verano, pocas son las personas que se plantean hacer cambios progresivos con el fin de mejorar y adoptar nuevos hábitos. Más bien, buscan resultados rápidos, los que les lleva a seguir pautas muy estrictas, difíciles de compatibilizar con la vida social, incluso con el resto de la unidad familiar. Seguir algo tan rígido, hace que, en el momento de soltar dichas normas, la ansiedad por no haber podido disfrutar de cierta flexibilidad, conlleva una vuelta a los hábitos anteriores que retoman la composición corporal anterior (el temido efecto rebote).
Estas estrategias generan frustración y provocan que la persona abandone el plan a las pocas semanas o al cabo de un tiempo, recuperando el peso perdido o incluso ganando más. La clave para perder grasa no está en comer menos, sino en comer mejor.
El Método de los 3 Platos: la mejor forma de perder grasa sin hacer dieta
En lugar de contar calorías o eliminar alimentos, este método se basa en aprender a estructurar tus comidas de manera equilibrada, creando platos especialmente voluminosos y saciantes, a la vez que te permiten mantener un ligero déficit calórico, tener energía y buen humor.
¿Cómo funciona?
Cada plato debe incluir una gran proporción de verduras y, según el plato (hay 3 diferentes), proporciones diferentes de proteínas de calidad, carbohidratos y legumbres. Además de una pequeña cantidad de grasas saludables.
Este equilibrio ayuda a mantener la saciedad por más tiempo, gracias a su elevado aporte en fibra, que ayuda a aportar volumen y mantener una glucosa estable en la sangre. Ayuda a perder grasa sin dejar de disfrutar de la comida, pues te enseña cómo incluir alimentos que en otras dietas limitan o prohiben. Y, quizás un aspecto muy importante, se adapta a tus gustos, presupuesto económico y disponibilidad de tiempo. Incluso si no quieres o no te gusta cocinar.
Consejos para perder grasa sin hacer dieta con el
Método de los 3 platos
- Aprende a estructurar tus comidas: Asegúrate de respetar las proporciones de cada tipo de plato para asegurarte quedar saciado.
- Evita restricciones innecesarias: Este método está justamente pensado para eso. No es necesario eliminar grupos de alimentos, sino combinarlos de forma inteligente.
- Escucha a tu cuerpo: La clave está en la saciedad, no en la cantidad exacta de calorías. Si un día tienes más hambre, come más. Si un día tu apetito es menor, come menos.
- Mantente activo/a: No hace falta matarse en el gimnasio, pero sí moverte de forma regular y mantener un estilo de vida activo durante todo el día. Camina, haz llamadas telefónicas mientras caminas, trata de hacer descansos activos mientras trabajas, utiliza las escaleras en lugar del ascensor.
Si quieres aprender a aplicar este
método paso a paso y conseguir resultados sin dietas, te invito a un
webinar en directo donde te enseñaré:
- Cómo organizar tus comidas sin contar calorías
- Cómo perder grasa sin pasar hambre
- Cómo hacer platos equilibrados y adaptados a tu estilo de vida.
Este año,
olvídate de la operación bikini y aprende a perder grasa de forma definitiva.